Audiometría

10 de October del 2016

La audiometría tonal liminar es una medida de la mínima intensidad a la que es audible un estimulo tonal puro para las vías aérea y ósea dentro de un espectro de frecuencias comprendidas entre 125 y 12.000 Hz. Permite realizar un diagnóstico topográfico de la pérdida de audición. Se sitúa al paciente en una cabina insonorizada, y a través de unos auriculares se envían tonos puros de intensidad creciente en las diferentes frecuencias. Se considera que la audición es normal cuando el individuo oye todas las frecuencias entre 0 y 30 dB HI. Cuanto más cerca del 0, más normal.
    Posteriormente se investiga la vía ósea situando un vibrador en la apófisis mastoides. Se estudian frecuencias entre los 250 y 4.000 Hz. Los resultados se trasladan al audiograma (en ordenadas la intensidad en dB y en abscisas la frecuencia en Hz). Los signos utilizados convencionalmente y que miden el umbral mínimo para cada frecuencia son, para la vía aérea el 0 rojo para el oído derecho, y X azul para el izquierdo, uniéndose con un trazo continuo.
    Para la vía ósea y de color rojo y azul para el oído derecho e izquierdo respectivamente, realizando el trazo en esta ocasión con línea discontinua.
    Existen cuatro curvas patrones:
Normal: superposición de las vías aérea y ósea por encima del umbral de 30 dB.
Hipoacusia de transmisión: la vía ósea es normal y la vía aérea patológica, pero la pérdida no es mayor de 60 dB. La distancia entre ambas curvas se llama «gap». La lesión se localiza en el oído externo u oído medio.
Hipoacusia de percepción: se afectan ambas vías, y la pérdida de audición suele ser mayor para las frecuencias agudas. Las curvas son superponibles. La lesión se sitúa en la cóclea, nervio auditivo o vías auditivas superiores.
Hipoacusia mixta: se afectan el sistema de transmisión y el de percepción. Las curvas se sitúan por debajo del umbral de la normalidad pero no son superponibles. Existe un gap que desaparece en las frecuencias agudas, cuya pérdida es mayor de 60 dB.