Bloqueo regional, epidural y caudal

10 de October del 2016

Bloqueo de un nervio regional
    El bloqueo de un nervio regional se realiza mediante una técnica que consiste en infiltrar anestésico en zonas próximas al nervio que se pretenda bloquear. No se debe infiltrar directamente sobre el nervio, por el peligro que conlleva la punción y porque la punción puede producir una compresión sobre él.
    Básicamente el anestésico realiza un bloqueo sobre la inervación del nervio, produciendo anestesia en toda la zona de actuación.
    Un ejemplo de esta técnica es el bloqueo del plexo cervical, ya sea superficial o profunda, que permite realizar intervenciones quirúrgicas en la carótida interna. Con esta técnica se disminuyen los riesgos, costes, etc., además de conseguir resultados muy satisfactorios.
    Los fármacos que se utilizan con más frecuencia son el hidrocloruro de Mepivacaína (Carbocaína) y el hidrocloruro de lidocaína (Xilocaína).
Bloqueo epidural, lumbar o caudal
    El bloqueo epidural, lumbar o caudal es una técnica que se utiliza para realizar intervenciones anorrectales, perineales, vaginales, de las extremidades inferiores, etc.
    Esta técnica consiste en la inyección de una sustancia anestésica en el espacio que rodea la dura madre en el conducto raquídeo (espacio epidural).
    Los efectos de este tipo de anestesia, en cuanto a calidad y tiempo de acción, van a depender del tipo de anestésico, la concentración y velocidad de la inyección.
    Esta técnica encuentra su justificación en el hecho de que los nervios que salen de la médula espinal atraviesan este espacio, que abarca desde la base del cráneo al sacro.

 

Agujas epidurales 

La gran ventaja que presenta es que con una sola inyección se puede anestesiar durante un tiempo determinado una gran zona del organismo (mezclando el anestésico con adrenalina se puede retardar la absorción).

 

Catéter epidural

    Se puede utilizar también una variante de esta técnica (alargando el efecto de la anestesia), que consiste en colocar un catéter en el espacio epidural conectado a una bomba de perfusión, se prepara la solución de anestésico y se administra por goteo continuo. De esta forma la anestesia dura más tiempo.
    El bloqueo epidural se puede realizar a través de la vía lumbar y de la vía caudal.
    Cuando el bloqueo epidural se logra en el sacro se dice que se ha realizado a través de la vía caudal y cuando el bloqueo es peridural se utiliza la vía lumbar.
    La posición adecuada para utilizar la vía lumbar es aquella en la cual el paciente se coloca en decúbito lateral, de tal forma que la cabeza casi toque las rodillas, que deben estar flexionadas, es decir, la espalda debe estar arqueada para que las vértebras estén separadas.
    En cambio, la posición adecuada para utilizar la vía caudal es en decúbito prono con las caderas flexionadas, el sacro en posición horizontal y los talones hacia fuera para exponer el sitio de la inyección. Los pacientes en régimen ambulatorio no se pueden beneficiar de esta técnica ya que puede producir anestesia motriz.