Cura ambulatoria

10 de October del 2016

Consideraciones generales
    Una gran parte del trabajo de la enfermera en la comunidad se lleva a cabo en el domicilio del paciente; lo que significa que tiene que trabajar sola, asumiendo la responsabilidad en cuanto a la planificación, ejecución y evaluación de los cuidados.
Planificación del cuidado
    Los pacientes son remitidos a la enfermera de Atención Primaria como recurso para:
Altas del hospital después de una intervención quirúrgica o médica donde el paciente no necesita una atención de Enfermería continuada por un período más largo de 24 horas.
Remitidos por el médico general después de un tratamiento de urgencias por quemaduras, laceraciones u otras lesiones menores.
Después de cirugía menor para la extracción de verrugas, apertura de abscesos, extracción de cuerpos extraños remitidos por el departamento de cirugía.
Cuando se ha desarrollado una lesión crónica (úlcera de decúbito) durante un autocuidado. Éstas afectan principalmente a los ancianos y enfermos de larga evolución y pueden desencadenar en ingreso hospitalario.
    La planificación del cuidado debe realizarse de forma individualizada. Será necesaria una detallada Historia de Enfermería, y en los pacientes que hayan sido dados de alta del hospital, un resumen de las condiciones en las que se encontraba el enfermo al alta.
    En la visita inicial será muy ventajoso para la enfermera conocer los siguientes puntos:
Estado de la herida: Un detallado registro del tamaño, localización y estado de la herida ayudará a que la enfermera llegue preparada y con el equipo adecuado.
Tipo de cura que se ha estado realizando hasta el momento: Es importante conocerlo para valorar si seguir con la misma técnica o tener la iniciativa de un cambio de tratamiento en caso de que lo veamos oportuno.
Ambiente domiciliario: Puede haber dificultades para ciertos tratamientos (disponibilidad de agua caliente, iluminación adecuada y un habitáculo confortable y accesible para el paciente).
Procedimiento de cura
    El ambiente en el cual tiene que realizarse la cura debe estar libre de contaminación.
    La habitación debe estar bien iluminada, con una superficie útil para el equipo, y fuera de cualquier actividad en el momento de la cura. Es esencial una cama o sillón confortable para el paciente.
    Como en el hospital, la cura de la herida debe de hacerse respetando las normas de asepsia para evitar las infecciones cruzadas (lavado de manos, uso de material estéril, uso de antisépticos, etc.).
    El protocolo de cura es básicamente el mismo que en el hospital. En el domicilio, sin embargo, la enfermera tiene que trabajar sola por lo que puede solicitar ayuda del familiar o del propio paciente para la apertura de los paquetes, verter líquidos, o sostener apósitos.
    El mobiliario debe ser protegido y el material adecuadamente desechado.
Evaluación
    Es importante la valoración regular de las condiciones del paciente en relación al estado de la herida.
    La anotación del tipo de cura y tratamiento utilizado ayudará en la preparación de la visita, y, asimismo, al personal cuando la enfermera habitual esté ausente.
    Aunque el registro del tratamiento pueda resultar repetitivo, las fechas y duración de cualquier aplicación especial es esencial para un futuro control y evaluación.
Autocuidado
    Es importante recordar que en la visita domiciliaria el papel de la enfermera y el paciente están invertidos, siendo la enfermera la visitante. El tacto, la confianza y el mantenimiento de la complacencia del paciente son muy importantes para estas relaciones.
    La enfermera es la persona ideal para la educación del paciente y de su entorno familiar, con el fin de obtener cooperación, promover su autocuidado y de esta forma prevenir problemas futuros.
    La educación y el entrenamiento debe incluir la teoría de las técnicas asépticas y de los aspectos prácticos del cuidado de la herida. Deberían ser remarcados los siguientes puntos:
Por qué se usa un equipo y una técnica estériles.
Cómo se infectan las heridas y cuáles son las fuentes de infección.
Cómo se reesteriliza y reutiliza el equipo y cómo desechar de manera correcta el material usado.
Cómo prevenir la extensión de la infección en el domicilio.
Cómo abrir y usar el material de cura.
Cómo llevar a cabo la técnica de limpieza, cobertura y vendaje de la herida.
    El paciente o los familiares deberían realizar la cura supervisados por la enfermera hasta que fueran capaces de hacerlas por sí mismos.
    La enfermera de Asistencia Primaria en la visita domiciliaria puede continuar este autocuidado manteniendo un enlace con el hospital, asegurando un adecuado suministro de los materiales que están disponibles y actuando como consultor, si hay problemas.