Higiene bucal y dental

11 de October del 2016

Conceptos
    Tiene como objetivo el control de la flora microbiana asociada a los residuos orales y el cálculo. La eliminación de la placa dental para prevenir la caries y la enfermedad periodontal debe hacerse de forma mecánica, mediante cepillos e hilo dental. Los colutorios ayudan a su reblandecimiento o a disminuir el número de bacterias, pero no a su eliminación.
    La higiene oral mecánica es muy importante para el paciente, por lo que debe realizarse diariamente y de forma constante, aunque también al no existir un método higiénico perfecto, influye la habilidad de esta para realizar su higiene y conseguir la ausencia de placa y una encía sana.
Cepillado dental
    El cepillado de dientes es el primer paso en la higiene bucodental para eliminar la placa y restos alimentarios de la superficie de los dientes.
Se requiere, como mínimo, un cepillado diario, siendo lo ideal uno inmediatamente después de cada comida, evitando así la actuación de las bacterias. Se recomendará el cepillado como mínimo tres veces diarias, haciendo hincapié en la nocturna, explicando el mayor riesgo cariogénico que existe (menos autoclisis, reposo muscular...).
Técnicas de cepillado
    Es importante saber que aunque hay que conocer las técnicas específicas del cepillado para la educación sanitaria, el procedimiento más importante que debe dominar el paciente es el de alcanzar de forma minuciosa todas las áreas de la boca. Ningún método por sí solo es mejor que otro. Un paciente puede necesitar utilizar principios de varias técnicas para limpiarse adecuadamente. Guiar al paciente hacia unos métodos que satisfagan las necesidades individuales es más importante que acentuar una técnica particular.
    a) Técnica de Bass/Surcular, este método se acepta generalmente para eliminar de forma eficaz la placa del área del surco. Utilizada principalmente por pacientes periodontales.
Método: Se coloca el cepillo en una posición de 45 grados hacia apical en el surco gingival, sólo la primera hilera se aproximará al surco, mientras que la hilera adyacente tocará el margen gingival. Cuando el cepillo se presiona ligeramente, las cerdas se adaptan a la forma del surco. Se realiza una ligera vibración mesiodistal sin desplazar las cerdas del cepillo. Este movimiento tiene un efecto de succión, de modo que los restos existentes en el surco gingival
o bolsa periodontal ascienden por capilaridad, «pasando» al cepillo. Las caras oclusales se cepillan con el cabezal paralelo a la superficie oclusal con movimiento vibratorio corto anteroposterior.
    b) Técnica vertical rotatoria/de barrido/de Stillman modificada, es útil para estimular y limpiar el área cervical.
Método: Se colocan las cerdas del cepillo formando un ángulo de 45 grados con la superficie del diente, hacia apical y apoyadas ligeramente en la encía.
Luego se realiza un movimiento vertical de barrido desde gingival hacia la cara oclusal de forma repetida mediante un giro de mango. En las caras oclusales se colocan las cerdas perpendiculares haciendo un movimiento de barrido anteroposterior.
    c) Técnica rotacional de giro, es un método de limpieza general para eliminar alimentos y placa primariamente de la corona de los dientes. Este método acentúa poco lalimpieza del surco.
Método: Se coloca el cepillo lo más paralelo posible al diente, contra la encía en dirección apical, imprimiendo una rotación hacia oclusal, pero realizando un movimiento suave para no dañar la encía.
    d) Técnica de Stillman, se busca una mayor queratinización de la mucosa mediante masajeo de la encía. Puede producir cierto grado de recensión gingival por eso se usa más la técnica modificada.
Método: Se coloca el cepillo en zona del surco gingival con angulación de 45 grados, se presiona ligeramente sobre el borde gingival y se efectúa un movimiento rotatorio del cabezal sin desplazar los filamentos.
    e) Técnica de Charters, no es muy eficaz pues no elimina la placa del surco. Su objetivo es más bien la limpieza de las áreas interproximales.
Método: El cepillo se coloca con la angulación 45 grados pero en el sentido contrario, hacia oclusal, y se efectúan movimientos rotatorios de vaivén a lo largo de la cara vestibular.
    g) Técnica de Smith-Bell.
Método: Se dirige el cepillo en la misma dirección que llevarían los alimentos durante la masticación, como si fuese una autoclisis alimentaria, un barrido desde coronal a apical del diente, con una angulación de 90 grados.
    h) Técnica de Fones/Circular, es común en pacientes no enseñados.
Método: Las cerdas se colocan perpendiculares al eje mayor del diente y se realizan movimientos giratorios ascendentes y descendentes con la boca cerrada en oclusión.
Limpieza de la lengua
    Debe instruirse al paciente para que cepille la lengua. Limpiándola se eliminan depósitos que pueden causar olores o contribuir a la formación de placa en otras áreas de la boca.
Método: Utilizando mucha agua, la lengua se cepilla colocando el cepillo lo más posteriormente posible y se mueve hacia delante. Deben evitarse las náuseas desplazando la lengua lo menos posible. Un método alternativo es limpiarla en una posición de reposo normal con la cabeza erecta.
    Existen también limpiadores linguales que pueden ser de dos tipos, de acuerdo con su diseño: raspadores en forma de «U» y en forma de «T». Los raspadores en forma de «U» pueden alcanzar con mayor facilidad la parte posterior del dorso lingual y otorgan un mejor control de la posición de la presión en esa zona, lo que hace más fácil evitar la náusea. Estos limpiadores pueden ser metálicos o plásticos.
Higiene interdental
    Otra parte importante de la higiene dental es la limpieza de los espacios interproximales, donde se acumula una gran cantidad de placa que no es eliminable mediante cepillado.
    Se necesita un material que se adapte fácilmente a través del estrecho contacto de los dientes para limpiar el surco interproximal y la porción mesial o distal del diente no tocado por el cepillo.
Los instrumentos de eliminación de la placa interproximal son:
    a) Hilo/seda dental: consiste en un hilo fino de fibras de nailon fuertemente retorcidas a lo largo de su eje. Está indicada en espacios interdentales estrechos, siendo muy eficaz en las zonas de contacto.
Se han comercializado varios tipos de seda, desde productos finos no encerados hasta cintas enceradas más resistentes al desgarro, con flúor, mentolada. La cinta interdental está indicada para grandes espacios interdentales, ya que presenta una amplia superficie plana que se desliza por las superficies arrastrando más fácilmente la placa bacteriana.
Ultra floss: es una seda dental de estructura esponjosa de grosor variable. Está constituida por una red tejida de hilos de nailon entrelazados, que dan al producto la propiedad única de cambiar de diámetro cuando se aplica tensión sobre él.
    Está formado por segmentos consecutivos compuestos por dos partes:
Seda.
Segmento esponjoso.
    Está indicado en los mismos casos que la seda dental. Sus ventajas respecto a la seda convencional son:
Suave con las encías.
Facilidad de uso.
No se deshilacha.
Longitud predeterminada.
Fácil sujeción.
Super-floss: es una seda dental modificada. Consta de tres partes bien diferenciadas:
Guía rígida.
Segmento esponjoso.
Seda sin cera.
    Presenta diversas indicaciones, siendo imprescindible en los pónticos de las prótesis fijas, en ortodoncia.
Método: Para limpiar toda la boca, se cortan 45-50 cm (aproximadamente la medida del brazo), se enrollan dos vueltas en el dedo corazón de la mano derecha (si se es diestro), y el resto de la seda en el dedo corazón de la mano izquierda, hasta dejar un espacio de separación entre un dedo y otro de unos 10 cm, excepto para la limpieza del sector posterior, que dejaremos un poco más.
Utilizaremos entonces los dedos pulgares e índices para el manejo de la parte útil, que será de 2 a 3 cm.
    Se introducirá la seda en el espacio interproximal con un suave movimiento de vaivén hasta pasar el punto de contacto, puesto que si lo introducimos a presión, una vez pasado el punto de contacto se impacta contra la encía, dañándola.
    Cuando la seda llegue al borde de las encía, se curvará en forma de «C» contra una de la paredes interproximales de los dientes y se deslizará suavemente en el surco gingival hasta que se note resistencia, frotar contra el diente subiendo y bajando desde la base del surco al punto de contacto de tres a cinco veces, dependiendo de la madurez de la placa. Una vez finalizados estos movimientos se sube hasta la mitad del diente para poder saltar la papila, moviendo ligeramente la seda, formando otra vez la «C» sobre la otra superficie interproximal del diente adyacente, realizaremos los mismos movimientos.
    Una vez finalizada la técnica, se sacará con movimiento de sierra, daremos una vuelta en la mano derecha y se desliará otra vuelta de la mano izquierda, quedando así preparada para su nueva utilización.
    b) Cepillos interproximales: Estos cepillos están diseñados para pasar a través de los espacios interproximales cuando hay suficiente separación de los dientes como para que esto suceda. Tienen la capacidad de llegar a zonas más ocultas y de difícil acceso. Se presentan en gamas de distintos tipos, formas y tamaños para cada caso: con-sin mango, cilíndricos, cónicos, finos, gruesos, espirales... unidos a un pequeño mango de plástico o metal.
Método: Se aplican de forma inclinada desde apical con movimientos de vaivén, para evitar una abrasión del diente.
    c) Estimuladores interdentales: Son formaciones cónicas, flexibles, de goma o plástico, insertada en un mango o cepillo normal. Indicados en la limpieza del surco gingivo-dental en la zona interdentaria, cuando el tamaño papilar ha disminuido y existen amplias troneras, para masajeo gingival que facilite la circulación vascular en el tejido conectivo y se incremente la queratinización epitelial de la papila. Están contraindicados en encías sanas donde se invadiría el espacio de la papila.
Método: Se introduce en el espacio interdental de forma inclinada (45 grados), sin comprimir el hueso alveolar y realizando movimientos horizontales de vaivén, deslizando la punta a lo largo del diente.
    d) Palillos de madera: Se utilizan en espacios interdentales abiertos. Son de madera blanda y fibrosa. Algunos poseen una sección triangular que se adapta al espacio interdental.
El uso del hilo dental
    No está demostrado de forma fehaciente la completa eficacia del hilo dental en la prevención de la caries. En diversos estudios realizados se ha demostrado una reducción no muy considerable del número de lesiones cariadas, pero sí resulta eficaz en la prevención de la gingivitis proximal por ser un elemento adecuado en la eliminación de la placa proximal.
    Es importante hacer uso del hilo dental de forma correcta:
Se toma un tramo de hilo de una distancia suficiente para que resulte cómodo trabajar con él, enrollando el hilo sobre los dedos medios en ambas manos.
Sujetando de manera eficaz la seda realizaremos movimientos suaves en forma de sierra para introducir el hilo en los espacios interdentales hasta llegar a la encía, curvaremos el hilo contra uno de los dientes en el espacio que existe entre el diente y la encía.
    Sujetamos la seda apretándola sobre el diente y restregaremos de forma suave sobre el diente hacia arriba y abajo.