Identificación del recién nacido

11 de October del 2016

Conceptos generales
    Según los hospitales, existen diferentes procedimientos que se aplican simultáneamente para garantizar la identificación del recién nacido:
Colocación de pulseras identificativas para la madre y el recién nacido.
Emisión de una tarjeta de identificación.
Toma de muestras sanguíneas a madre y recién nacido.
    Todas estas actuaciones se realizan momento del parto, no debiendo salir el niño del paritorio bajo ninguna circunstancia sin haber sido correctamente identificado.
    Colocación de pulseras identificativas para la madre y el recién nacido:
Dos pulseras idénticas serán colocadas a la madre y el niño incluyendo los siguientes datos:
Nombre y apellidos de la madre.
Fecha del parto.
Sexo del recién nacido.
Código de barras.
Emisión de una tarjeta de identificación
    El mismo código de barras, que aparece en la pulsera de la madre y el niño, se incluirá en una tarjeta de identificación que permanecerá en poder de la madre o de los familiares directos. Esta tarjeta contendrá, además de los datos de la pulsera, la hora del parto así como el nombre del hospital y número de historia clínica de la madre.

 

Toma de muestras sanguíneas a la madre y al recién nacido
    La finalidad de la toma de muestras sanguíneas es la conservación de las mismas para, que, en caso de que se produjera una duda razonable sobre la identidad del recién nacido que no pueda resolverse por otro procedimiento, proceder al análisis genético de las muestras para verificar la relación madre-hijo.
    La toma de las muestras, al igual que las anteriores medidas, se realizará dentro del paritorio, utilizando sangre del cordón umbilical una vez cortado y en presencia de la persona que acompañe a la madre durante el parto, o bien de un profesional sanitario en caso de imposibilidad de presencia de los familiares.
    Las muestras se depositarán en un soporte adecuado para su mantenimiento en condiciones ambientales.
    El periodo de conservación de las mismas es habitualmente de un año, tras el cual el hospital procede a su destrucción.
    La institución donde se realice el parto garantiza que las muestras sólo se utilizarán, en caso de que fuese necesario, para realizar el análisis genético a los efectos de comprobación de la relación madre-hijo y no para pruebas de paternidad ni para otros fines.