Preparación al parto

10 de October del 2016

Consideraciones generales
    A lo largo del tiempo y en diferentes culturas han existido protocolos y técnicas para disminuir el dolor y la ansiedad ante el parto. Aunque el parto se considera actualmente, todavía, como un ritual mágico que la sociedad moderna lo asigna al propio centro hospitalario.
    La educación al parto no es otra cosa que la preparación o el intento que hacen los profesionales de la salud para dar solución a unas necesidades expresadas y sentidas por parte de los miembros de la comunidad.
    Existen multitud de programas que han surgido como respuesta a las necesidades anteriormente mencionadas, siguiendo las reflexiones de León Chertok entre todas las variantes podemos destacar una serie de puntos en común que pueden resumirse de la siguiente forma:
Dotar de una información sobre la reproducción humana, de los trabajos del parto y del parto en sí.
Asumir una relajación controlada.
Aprendizaje de técnicas de relajación para contrarrestar las sensaciones negativas que acompañan al proceso del parto.
    Desde el punto de vista psicológico lo más importante es poder disminuir el grado de ansiedad que acompaña a todo el proceso del parto. El parto es un proceso normal, con un grado elevado de tensión que puede aumentar debido a la angustia a lo desconocido. Por ello en la educación al parto lo importante es saber enfrentarse a esa angustia, poder disminuirla y generar un proceso de adaptación.
    Seley habla de tres planos que se interrelacionan en el ser humano, que son el biológico, el funcional y el psíquico. No es más que una extensión de la teoría holista del ser humano; evidentemente es lógico pensar que si uno de los planos falla, el otro también se verá afectado.
    El efecto final de la preparación al parto no es otro que la de ofrecer mecanismos de respuestas en los tres niveles que antes hemos referido. Hasta ahora no hemos mencionado la figura paterna, que es necesaria en todo el proceso de aprendizaje, desde la primera toma de contacto con los centros sanitarios.
    Siguiendo las recomendaciones de Seley, si desde el punto de vista psicológico la mujer tiene información de lo que está ocurriendo y manda en su propia experiencia, toma las riendas, ello provoca a nivel fisiológico que la mujer tenga menor grado de ansiedad y por tanto se hiperventila menos disminuyendo por tanto las necesidades de oxígeno que tiene su cuerpo, conservando por tanto las energías para el momento preciso.
    Existen multitud de teorías en torno al tema del embarazo y del parto, una de ellas afirma que son procesos normales en la vida de las personas, pero a la vez son puntos culminantes en la experiencia de las mismas, desde el enfoque del ciclo vital provocando una crisis, esta será mayor cuanto mayor sea el grado de desconocimiento de la situación que se avecina.
    Sin más dilación a continuación pasaremos a destacar las diferentes escuelas de educación para el parto.
Método de Lamaze o «parto sin dolor»
    Según este autor, hay que buscar unas medidas concretas para eliminar el dolor, se basa sobre todo en la psicoprofilaxis creada en la antigua URSS. Este método ha evolucionado según las teorías conductistas que han imperado en los últimos años.
    Sus objetivos son prevenir el dolor y si éste aparece que sea lo más soportable posible. Eliminando los condicionantes negativos que existen previamente mediante la creación de condicionantes nuevos.
    Si seguimos las afirmaciones del autor podemos afirmar que se puede condicionar el parto sin dolor, se utiliza principalmente el reflejo contracción-respiración, los ejercicios respiratorios por tanto sirven para que:
La mujer identifique la relación anatómica existente entre los diferentes órganos que influyen en el parto.
La mujer obtenga un entrenamiento físico, usando la tensión muscular y el control.
Obtenga un intercambio gaseoso rico en oxígeno.
    La relajación para el autor tiene mucha importancia, ya que la gestante reconocerá los músculos que intervienen en el parto y que son una parte activa en el mismo, diferenciándolos de los que no son necesarios, y poder realizar una discriminación efectiva.
    Si la técnica se realiza adecuadamente y el condiciona miento resulta eficaz, la medicación, y sobre todo la de tipo analgesia, no será necesaria, por lo que se habrá condicionado una respuesta adecuada.
Método de Read o «parto sin temor»
    Tiene que ver mucho con el llamado alumbramiento natural. Un hecho evidente es que la superstición ha creado en las mujeres una serie de temores y angustias con relación al momento del parto. Está claro que es un hecho directamente proporcional al grado de cultura de una determinada población; así, cuanto más inculta más hablan de un parto doloroso y con un cierto grado de peligro.
    Por tanto el dolor y el temor por lo desconocido crean una serie de tensiones protectoras en el cuerpo de la mujer, las tensiones las localizamos en la mente y a nivel físico en unos determinados grupos musculares.
    Los músculos principalmente afectados son los cercanos al vientre, que, de una manera u otra son los que intervienen en el momento del parto. El temor inhibe y crea resistencia en la salida del útero, dicha resistencia provoca dolor debido al paquete nervioso que inerva al útero.
    Por tanto, en resumidas cuentas, podemos sintetizar que los tres obstáculos que se oponen a la secuencia natural del parto son:
Temor.
Dolor.
Tensión.
    Para poder eliminar el dolor ante todo debemos controlar la tensión y poder sobreponerse al miedo reemplazándola con una relajación física y mental.
    Siguiendo la teoría de Read, la mente y el cuerpo es un todo no separable y por tanto la consecuencia de su idea era el ciclo, compuesto por los tres obstáculos citados anteriormente. Su teoría se basaba fundamentalmente en eliminar una serie de condiciones, entre ellas:
Anemia y astenia. Afirma que si la mujer se sentía cansada después de una serie de ejercicios sin causa aparente, rápidamente pierde la resistencia para la tensión al parto.
Fatiga de la mente. El aumento de las molestias está relacionado con sobreestímulos sensoriales de cualquier género interfiriendo en la capacidad de concentración.
Depresión. Soledad e ignorancia como causa de merma en los recursos propios de la mujer, según el autor los responsables de la ignorancia y soledad son los propios profesionales que la están atendiendo.
Pérdida de control. Cuando esto ocurre aumenta su respuesta a todos los estímulos.
Centralización del pensamiento. Si se concentra toda la atención en un hecho, como puede ser la contracción, aumenta la sensación de la misma.
Autogestión. Es el resultado directo de experiencias pasadas acumuladas de una manera consciente o inconsciente.
Sugestión. Esta procede del exterior que puede ser tanto el ambiente social como familiar, al igual que impresiones de aquellos que la están atendiendo.
    Todas las condiciones anteriormente descritas las podemos combatir de diferente manera siguiendo las indicaciones del autor, que recomienda:
Imprescindible la salud tanto física como mental durante el embarazo.
Conocimiento con anterioridad de factores tanto físicos como mecánicos que pueda predisponer a un parto difícil.
Educación hacia la embarazada para poder reemplazar el temor por la comprensión y la confianza.
Enseñar a la mujer la manera de interpretar correctamente sus sensaciones.
Instruir a la mujer en materia de respiración y relajación.
    Para el autor es fundamental que la relajación física y la mental vayan juntas sin separación; estos ejercicios están destinados a distinguir la tensión del relajamiento sobre todo centradas a nivel pélvico.
Técnicas de respiración que aconseja:
Respiración profunda abdominal y torácica.
Respiración superficial.
Sostenimiento de la respiración.
    Para terminar con esta escuela, Read establece tres reglas de oro en cuanto a la medicación:
Si es posible, la mujer no sufrirá en ningún momento del parto.
Los analgésicos deben estar a mano de la gestante para que los tome cuando los necesite.
Los analgésicos se tomarán según el criterio del responsable.
Técnicas de relajación
    El trabajo muscular se fundamenta en dos aspectos fundamentales, la contracción y la relajación, que deben ser de forma rítmica y controlada. Teniendo en cuenta que existen ciertos paralelismos entre la tensión muscular y el estado anímico, por tanto el objetivo primordial de la relajación sería quitar el estado de tensión emocional en el embarazo y en el parto.
    En el momento del parto, la contracción del útero y la dilatación del cuello para que salga el feto al exterior debe realizarse con una cierta armonía; si no es así, se provocará un conflicto que a su vez originará dolor.
    Como primera condición, debemos valorar la importancia de la postura cómoda. El cuerpo debe estar totalmente apoyado, con las articulaciones parcialmente flexionadas y la respiración intentaremos que sea o diafragmática o abdominal.
    Existen multitud de técnicas de relajación, citaremos a Jakobson, que afirmaba que para relajar un músculo conscientemente es necesario conocer el estado de tensión como situación opuesta a la relajación.
    Es importante recalcar que el aprendizaje debe ser de forma paulatina de uno a dos grupos musculares por día, llegará un momento en el cual se consiga la relajación de todos los grupos musculares en una sola sesión.
    La sensación de sueño o de bienestar nos indicará que la relajación ha sido realizada de una manera efectiva; por tanto, la hora más óptima para llevar a cabo los ejercicios es la de descanso tras el almuerzo o momentos antes de dormir.
    La relajación en sí no es la panacea, pero sí contribuye a una mejor confrontación a la hora del parto, junto con la educación maternal y el apoyo constante del equipo de salud.
    No entraremos a destacar cuáles son las fases; como ejemplo representativo de o que sería un entrenamiento con un determinado grupo muscular (cara) sería:
Arrugar la frente. Relajar.
Fruncir el entrecejo. Relajar.
Elevar le labio superior. Relajar.
Descender el labio inferior. Relajar.
Posteriormente realizar respiración abdominal.
Lo descrito anteriormente se hará con cada uno de los grupos musculares:
Miembro inferior izquierdo.
Miembro inferior derecho.
Miembro superior izquierdo.
Miembro superior derecho.
Entrenamiento autógeno de Schultz
    Este entrenamiento requiere mayor instrucción y concentración por parte de la mujer, ya que se experimentan sensaciones de todo tipo con relación al cuerpo de la misma que lo podemos resumir en las siguientes fases:
Peso. Por ejemplo, el brazo izquierdo me pesa mucho.
Calor. El brazo derecho está caliente.
Combinar todas las sensaciones a nivel de todas las partes del cuerpo con una frase muy sencilla que la gestante repetirá al principio de cada frase y que consisten en afirmar, «estoy completamente tranquila».
    A simple vista puede resultar complicado, pero los resultados apuntan a que con entrenamiento exhaustivo y corresponsabilidad entre personal sanitario y embarazada se consiguen resultados óptimos.
Sofropedagogía obstétrica de Carcer
    Esta escuela es de origen español, del Dr. Aguirre de Carcer; parte de una idea básica, tanto en el embarazo como en el parto entra a forma parte la totalidad de la personalidad de la mujer. Esta conclusión se llegó después de estudiar en un grupo de gestantes una serie de factores, entre ellos:
El comportamiento general.
Las sensaciones dolorosas.
Las motivaciones que la llevan a realizar el curso.
Miedo ante su inminente maternidad.
Ilusión por su futuro hijo.
El sexo del mismo que más desean.
Madurez psicológica.
Interés durante la duración por el curso.
Relaciones afectivas y sexuales con su pareja.
Sueños durante el embarazo.
Otros.
    Por tanto, esta escuela parte de la premisa de que el parto no puede ser contemplado desde la óptica del momento del parto sino extenderlo a un contexto mucho más amplio. Ser madre implica una serie de conocimientos y de sensaciones como el de querer al futuro hijo desde antes de su nacimiento.
    Podemos afirmar que el hijo que trae al mundo es una gran responsabilidad que la persona ha adquirido, donde la culminación es la de integración social plena con una función liberadora del mismo, que suplantará la de protección que tiene hacia él en sus primeros años de vida.
    Por tanto los objetivos de esta escuela son muy ambiciosos; por un lado, no sólo permiten evitar el dolor de la contracción sino previene la aparición de una sintomatología psíquica, como pueden ser temores profundos, angustias, fobias y su correlato psicosomático, que puede traducirse en vómitos, insomnio, alteraciones afectivas, etc.
    La educación maternal pretende que la mujer llegue a su maternidad sana desde un punto de vista físico y además que psicológicamente sea lo más madura posible, debido a que la labor que tendrá que desarrollar como madre resultará decisiva en la formación de la personalidad del futuro ser.
Haptonomía O ciencia de la afectividad
    Hasta épocas recientes sólo se controlaba al niño desde el punto de vista biológico, pero actualmente se tiene en cuenta una serie de factores que proceden de la teoría de la ciencia de la afectividad del profesor Frans Veldman; este autor asegura que existe una comunicación afectiva entre la madre y su hijo antes del nacimiento, que posteriormente será de gran importancia en el desarrollo de su personalidad.
    La futura madre puede establecer vínculos de comunicación bien por el pensamiento o por la palabra, pero especialmente se desarrolla a través del tacto.
Técnicas basadas en la respiración
    La respiración tiene una gran influencia sobre las contracciones uterinas, no obstante es una parte fundamental en cualquier técnica de relajación. Los fundamentos son:
La respiración durante el parto asegura el aporte de oxígeno al feto y al músculo uterino.
Si existe relajación de la musculatura estriada es más fácil todo el proceso.
Si no existe relajación, o bien la combustión de oxígeno es deficiente a nivel del músculo, se traduce de una manera dolorosa como por ejemplo un calambre.
Si el músculo está suficientemente abastecido de oxígeno trabajará de una manera indolora por tanto es indoloro.
    Técnicas respiratorias hay muchas y ritmos respiratorios igualmente; a continuación citaremos los más importantes:
Respiración superficial por la nariz. Contracciones cortas y lentas.
Respiración superficial por la boca. Es más eficaz que la anterior. Acelerada y superficial.
Respiración combinada. Nariz/boca/nariz. Indicada para contracciones de 55 segundos.
Respiración soplante o de jadeo. Para contracciones muy intensas con muy poco tiempo entre una y otra.
Espiraciones forzadas, sirven como distracción de las sensaciones procedentes del útero.
    La actitud ante las contracciones debe ser:
Control por reloj duración y frecuencia de la misma.
Relajación de la cabeza, cuello y hombros.
Humidificar la boca.
Ejercicios de gimnasia
    El objetivo fundamental es el reforza miento del suelo pélvico además de:
Reforzar otros grupos musculares que han permanecido inactivos y que no están bien dispuestos para el momento del parto.
Dotar de mayor flexibilidad y elasticidad a los tejidos y articulaciones que intervienen en el parto.
Estimular la respiración.
Aliviar ciertos síntomas molestos durante el embarazo.
    Es evidente que existen una serie de recomendaciones a la hora de practicar los ejercicios, teniendo en cuenta cuando aparece dolor o molestia, realización de los ejercicios de una manera lenta y suave, incorporar los ejercicios de una manera paulatina, al igual que la duración de las sesiones que comenzarán con pocos minutos al día y acabarán con sesiones de 20 minutos por sesión.
    Tablas de gimnasia existen muchas y ejercicios que dependerán del profesional sanitario a cargo de los mismos.