Tracciones

10 de October del 2016

Concepto
    Mediante este procedimiento se aplica una fuerza de arrastre sobre determinadas partes del cuerpo, utilizando para ello poleas y pesas.
    Este procedimiento está indicado para:
Reducir el espasmo muscular.
Mejorar la presión sobre los nervios.
Evitar deformaciones debidas a fracturas.
Inmovilizar una fractura.
Técnica
Observar al estado de la piel del enfermo antes de aplicar la tracción ya que podría haber heridas que se infectaran.
Valorar el nivel de ansiedad del paciente.
Mantener la parte lesionada en la posición prescrita por el médico.
Cuidar de que la extremidad sometida a tracción esté libre de presiones.
Mantener una alineación correcta de las extremidades mediante el uso de dispositivos como bolsas de arenas y rollos trocantéreos, vigilando con frecuencia signos de presión o trastornos de la circulación.
Estar atentos a la tracción verificando que las pesas cuelguen con libertad, las poleas estén separadas, el alineamiento sea el adecuado y las cuerdas se encuentren intactas.
Si la tracción es esquelética vigilar la zona circundante al clavo y limpiar el mismo con total asepsia.
Estar alerta de la posible aparición de infección, observando si aparece eritema, secreción o modificaciones en las constantes vitales.
Tapar el punto de inserción del clavo utilizando para ello gasas estériles.
Aconsejar al paciente la realización de ejercicios respiratorios cada 2 ó 3 horas, ya que así se pueden evitar complicaciones respiratorias.
Proporcionar al paciente una dieta suave con una ingestión adecuada de líquidos.
Observar la posible presencia de dolor o espasmo.
Registrar el procedimiento en las observaciones de Enfermería.